lunes, 20 de diciembre de 2021

Victoria Kent. Por Margarita del Valle.

 



Yo, que he pasado tanto tiempo a la sombra de tus rejas rotas, que sé del dolor de esa mirada perdida en el cemento de intramuros, me pregunto, ahora que mi pelo es blanco, cumplidos ya los años del invierno, ¿de qué color era la  sangre de tu pluma? ¿Azul de tu victoria, roja de tu infierno? la derrota y la gloria siempre juntas… Y sé que no me engañas cuando te metes en tu cueva de silencios. Conocía tu padre Don José Kent Román, mucho después de haber entablado una buena relación contigo, cuando me compré en su tienda aquel traje rojo que varios años después llevé a la facultad de Derecho para acompañarte en la ceremonia de tu graduación como abogada. ¡Tú de negro, Elena Fortún de amarillo y yo de rojo, ¡que elegantes! ¡Éramos el blanco de todas las miradas de los chicos! Pero a la vez todo un símbolo., que algunos tomaron como una provocación.  A ti ya te conocía desde que, en la Residencia de Señoritas en la calle Fortuny, nos presentara María de Maeztu, la directora, ¿No lo recuerdas? Tenías   diez y seis años y acababas de llegar a Madrid. ¡Qué tiempos!

De todas formas, tú ya llegaste a Madrid, preparada para la lucha por tu profesora

Suceso Luengo y Teresa Azpiazu, Profesoras Numerarias de Letras, en la Escuela Normal Superior de Maestras de Málaga. ¿Te acuerdas de la que liamos con nuestro Lyceum Club Femenino? Tenías  veintiséis años y  llegaste a ser vicepresidenta. ¿Y cuándo invitamos a Jacinto Benavente a dar una charla y él nos dijo que no podía dar una conferencia a tontas y a locas…? ¡Menudo cabreo cogiste! Los hombres eran todos iguales… No, nuestros amigos eran diferentes.

Te conocía en todo Madrid. Pertenecías a la Juventud Universitaria Femenina, dirigida por María Espinosa de los Monteros y los habías representado con éxito en Praga, pero vi crecer tu fama en aquel 1930, cuando decidiste o te propusieron defender ante un tribunal militar a Don Álvaro de Albornoz Liminiana, Ministro de Fomento y fundador del Partido Republicano Radical Socialista. ¡Y tras una brillantísima defensa tuya, salió absuelto! Yo estaba allí aplaudiéndote. También estaba un año después, celebrando aquellos 65 254 votos, con los que conseguiste tu acta de Diputada por Madrid.  ¡Estábamos orgullosas de ti!

Solo habían pasado cinco dias de la proclamación de la Segunda República. Aquel 19 de abril de 1931 era domingo y hacia sol, cuando recibiste la noticia de tu nombramiento como directora general de las Prisiones. Cuando nos enteramos, todas fuimos corriendo hasta el número cinco de la calle Marqués de Riscal para felicitarte.

No sé por qué me elegiste a mí para que te acompañase en tu primer viaje a un penal. Una prueba de fuego. Santander. El Dueso, como el Cantábrico estaba revuelto. Era uno de tus primeros retos.  Sabías que se habían amotinado y que estaban armados.  Recuerdo que te pusieron un pedestal como un trono en aquel gran patio, y te subiste decidida. Entonces ordenaste formar a la población reclusa.

La trompeta sonó conciliadora. Empezaste por decirles que el gobierno de la II República se interesaba especialmente por la reforma de las cárceles y que se iba a mejorar la vida del penal. Pero la primera condición que ponías era la del desarme inmediato. Yo me quedé sobrecogida. Silencio e incertidumbre, cuando un recluso joven, arrojó el arma que llevaba en el bolsillo, al extremo del patio.

Una lluvia de armas fue dirigida al mismo rincón. El penal quedó desarmado.

Tú estabas tan emocionada como yo y seguiste hablando de tus ideas… Os liberaremos de la obligación de asistir a los actos religiosos católicos; se os permitirá leer la prensa; se incrementará la comida, y se retirarán todas las cadenas y grilletes. Y vuestras mujeres podrán venir a visitaros y podréis salir de permiso…pero todo tendréis que ganarlo con vuestra conducta.

Después más dias de trabajo incesante, el cierre de ciento catorce centros penitenciarios, la construcción de la  Cárcel de Mujeres de Ventas, en Madrid sin celdas de castigo, hasta aquel otro jueves, 14 de enero de 1932. Habíamos quedado a las diez para ir al Caserón de la calle Quiñones, donde empezaba el curso de las aprobadas en la primera promoción de mujeres funcionarias de prisiones. Y allí, puntuales estábamos todas Carmen Castilla, Carmen Baroja, Clara Campoamor, Ernestina de Champourcin, María Lejárraga, María Teresa León,  Elena Fortún. Concha Méndez y Maruja Mallo, - ¿cómo no? -, estaban con Pablo Picasso, a Salvador Dalí y a Juan Ramón Jiménez. Éramos más de cuarenta mujeres y muchos nos miraban con temor.  Hacia frio y esta vez todos llevaríamos abrigo y sombrero. Allí estaba también mi amiga Margarita Gil Roensen, la escultura de Las Rozas, escondida entre todas y mirando desesperadamente a Juan Ramón. Quie acercarme a ella, pero se dio cuenta y desapareció. Creo que fue la última vez que la vi.

Fue emocionante, inolvidable. Tú, encendida de ira y esperanza, desde la presidencia que compartías con Don Luis Jiménez de Asúa director entonces de la escuela de estudios penales, en aquel maravilloso salón de Actos, te diste cuenta de que, aunque lleno hasta la bandera, todas aquellas mujeres no tenían opinión. Obedecían a sus padres o a sus maridos. Había que formarlas, darles educación, instruirlas. Entonces improvisaste un discurso cargado de deseos que toda via pudiese cumplir, antes de tu cese. También para tus amigos tu pensamiento empezaba a ser demasiado peligroso. Pero no a todos les gustaban tus ideas.

Perdiste el cargo, el escaño y el prestigio. Como a todas nos envolvió la sombra. Luego vino la guerra, el exilio, y el olvido, pero yo siempre te recordaré con tu boina, tu abrigo de paño, largo y oscuro, tus medias negras. Así te sigo viendo todos los años, cuando llega el veinticuatro de septiembre y yo, me acerco a la ventana de tu casa, en el número cinco de la calle Marques del Riscal, y tú, como siempre, desde dentro vuelves a ofrecerme tu boina  y un chocolate con churros, como el que hacía tu madre. 

 


viernes, 10 de diciembre de 2021

Margarita del Valle

 

MARGARITA DEL VALLE

 


No recuerdo con exactitud el momento en el que empecé a escribir estas líneas, a cuyo servicio debo permanecer un tiempo, porque es el texto el que me impone su escritura, pero creo que fue allá por el año 1923 entre el  trece de octubre y el veintidós de noviembre. Una época gloriosa.

Era otoño y llovía sobre la montaña. El agua, como la tinta de mi pluma, azul se extendió sobre mi futuro sobre el papel en blanco, como un rio.  Sé que el rio siempre llega al mar, lo sé, y sé   lo que es el mar., pero el cauce es estrecho, atractivo y largo, muy largo Ese horizonte está muy lejos. El horizonte es la última página.

Aún sigue lloviendo. Compraré un tintero nuevo y más papel.

Creo que no hay mejor forma de enseñarle a un extraño quien soy que abrirle las puertas de mi alcoba y mostrarle el armario de mis recuerdos. Mira. Ya chirria, son los años. Es el traje de mi padre. Él llegó a guardia primero. Esa fue su gran hoja de servicios, por la que le dieron un galón desangre inclinado, tal vez para tapar una bala en el brazo. Una herida que como la represión a todos nos dolía mucho. Por eso antes de empezar la lluvia de muertos se cambió debando. Y dejamos aquella casa sin ventanas, que solo tenía luz cuando al señorito se le antojaba.,

La casa nueva era grande, tenía murallas, estaba cerca del Tribunal Supremo, de la Audiencia y de los que salían encapuchados con las manos atadas, para dar su ultimo paseo.  Desde allí, algunas tardes solía acudir a la Residencia de Señoritas a escuchar a Clara Campoamor o a Victoria Kent. 

Victoria y yo teníamos los mismos años.

Quería ser abogado como ella. Una tarde aparecieron los mercenarios del otro bando y uno de ellos apuntó con su fusil a la cabeza de mamá.  Querían matarla, porque decían que era una traidora y que había renunciado a la tradición y a lo que mandaba la historia, su historia y su mando.  Pero mama tenía muchas medallas de la Milagrosa y las guardaba en su pecho. Cuando el jefecillo la acusó, ella respondió tranquila “Lo que buscáis está en el arcón”, y resuelta arrancó de las manos del asesino y selo colocó en su pecho. “Dispara, - le dijo -, si te atreves a una mujer indefensa y desarmada”, mientras los otros huían espantados tras registrar el arcón. De él salía una luz blanca e intensa que envolvía una estatua de la virgen de la milagrosa rodeada de medallas. El fusil quedó tirado junto al arcón. Unos días de pues el tío Nicolás nos ayudó a pasar la frontera soñada hacia la luz.  Nos instalamos en una casa pequeña, en Saint Étienne de Roubray, cerca de París, al lado de la casa Correos. Mis padres por la noche cuando creían que ya estaba dormida, sacaban del arcón una radio de galena y escuchaban en Radio Pirenaica, el parte, un parte de guerra diferente. Las lágrimas mojaban las sábanas de mi cama. Una tarde recibí una pequeña caja blanca. Era un regalo de Victoria Kent. Eran unos cuadernos, una pluma estilográfica y un sombrero. Ese sombrero, que nunca me he quitado, pero tampoco me lo pude poner. Fue entonces cuando decidí volver a España y hacerme maestra y entrar en el sindicato de maestros. Con ellos viajé por todo el mundo. En Milán conocí al hombre que dio la vuelta a mi corazón. Era cardiólogo. Se llamaba Guido. No me casé con él, pero si lo habría hecho si me lo hubiese pedido. Desapareció como había venido.  Unos días antes de que mi sombra y mi vida me abandonasen le pedí a mi sobrino que le localizase a través de los ordenadores, esos cacharros tan modernos. Él me dijo que lo había localizado que vivía en Milán y que tenía más o menos mí misma edad. Le escribió, pero nunca contestó. Entonces supe que tenía que morir sola, tan sola como había vivido. Como Victoria ya había cumplido y disfrutado de ochenta y mueve primaveras. No me preguntéis por mis obras, están todas debajo del sombrero, al lado de la pluma, las iréis descubriendo de ahora en adelante.

 

domingo, 28 de noviembre de 2021

Ahora.

 

 

AHORA

 

 

Para Luis García Montero y Almudena Grandes

POR José María Garrido    

28 de noviembre de 2021

 

Ahora

que en tu noche todo es sombra,

que se ha derrumbado tu catedral de luz

y tu palacio,

que solo queda el recuerdo de su voz

la miel de su palabra

y sus cuadernos

 

Ahora que la novela se termina

Ahora Luis, te queda el nombre de rey sol,

La fortaleza y el ejército de amigos

Ahora que te faltan la corona y el aliento

ahora que te faltan las muletas de la vida

ahora qué crees que de nada te sirven un poema

y unos versos

una palabra, una mirada, un gesto cálido

 

Ahora, aunque sé que ya es muy tarde,

Que no vuelve el tiempo, la voz ni la palabra

Ahora es el momento de acercarnos

de servirte de muleta,

y aquí estaremos

algunos hasta que se rompa la palabra

hasta que regrese la sonrisa

 





domingo, 14 de noviembre de 2021

Concierto 5º Aniversario Colectivo Ítaca

CONCIERTO 5º ANIVERSARIO  COLECTIVO ÍTACA. TORREJÓN DE ARDOZ. 12 DE NOVIEMBRE  2021. Por JOSÉ MARÍA GARRIDO. 



Dicen que fue un concierto para celebrar el quinquenio, y es cierto. Pero hay que añadir que fue una fiesta. Una celebración de la música, de la amistad y de la palabra.

De todos es sabido que la música y las matemáticas se llevan bien y así es, quedando demostrado ayer sin ir más lejos. Porque nada estaba abandonado al azar, sino sincronizado al segundo y programado matemáticamente para hacer que ese encaje de bolillos saliese a la perfección, merced a las tablas de la presentadora Carmen Ortigosa Martín. El cartel en su conjunto nos muestra la empatía que despierta Víctor Baena, este polifacético artista en su ciudad.

No basta leer en línea el cuadro donde aparece el elenco de colaboradores, sino que es preciso también esbozar una mirada entre líneas y observar al número de asistentes pese a la coincidencia de eventos a esa hora en la ciudad. En este caso elegir fue un privilegio y acercarse al salón de actos de la Casa de la Cultura, fue un acierto. Si tuviésemos que calificar el acto le podríamos un “exquisito” porque allí, viento, voz, cuerda, danza, percusión confluyeron  para hacer fluir el arte por la sala como en un canon desde todas sus vertientes escribiendo la actualidad de la cultura de Torrejón de Ardóz y dejando patentes los silencios de admiración y los aplausos de agradecimiento.

Tal es así que entre el público se despertó la curiosidad por saber algo más del colectivo Ítaca”, por “Voces de Mujer”, “la flauta travesera” de Juan Zumajo, la guitarra de Iván Fernández, el canto de Juana M.ª Sánchez de Voces de Mujer” y de Patricia Horcajuelo, el “folk” de Maribel de Lope y su melódica interpretacion de Rosalía de Castro, las jugarretas de Faustino Rodríguez con el saxo, las composiciones de Víctor Baena y Alexis Beck o la interpretación de los romances por Luis San José. Y a eso yo le llamo fomento de la cultura. Por ello es justo reiterar nuestro reconocimiento a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento que hace posible que iniciativas como esta sean cada vez más frecuentes, conocidas y compartidas. 







domingo, 24 de octubre de 2021

Fallo IX Certamen Poético “Fernando Calvo García". Poemas galardonados.

 






PRIMER PREMIO

COPIAS

Bastaría con leer un solo libro y cortarse una sola vez el pelo,
Con escuchar la misma canción de Leonard Cohen todas las noches
Y rezar el Ídolonuestro al dios que mejor nos venga.

Bastaría con despegar los labios una sola vez y prometerte que nunca vas a morir a mi lado,
Porque cuando mueras (sin morir) yo copiaré cada uno de tus gestos,

Y me reiré como ríes tú
Y guardaré tu silencio,

Lo mismo que harás tú cuando yo muera y sigas aullando este poema.

Copiémonos a nosotros mismos mientras el mundo ajeno bosteza

O cuenta a sus muertos,

Intercambiemos nuestros cuerpos,

Seamos lo que sobrevive,

La quijada del asno que tomó Sansón y hoy regocija a los hombres en el carnaval,

Los miedos antiguos por fin domeñados,
El díptico perfecto cuyos relieves se besan plegados.
Besémonos cuando nadie nos vea.



ACCÉSITS


TE PUSE POR NOMBRE VIENTO

Estas pasando, viento, por mi calle,
Repicando en mi piel endurecida.
Me invitas a tu eterno nomadismo
arrastrando palabras de dolor interminable.
Cansado de quejarte en los rincones,
ondulas mi tejado, arañas mis paredes,
no puedo aliviar tu soledad inevitable.
Trepas lujurioso por las piernas de las muchachas,
que corren a esconderse ruborizadas.
Tú quisieras tenerlas tendidas a tu antojo,
retozar en sus curvas y oquedades,
ver sus pechos dormidos levantarse en oleaje
buscando con ímpetu salvaje
tu profundo aliento enardecido.
Pero sólo quieres aventar sus ilusiones,
esparcirlas por senderos y caminos,
rezongar jocoso e indiferente
enredando los sueños de su frente
como el humo de un cigarro en remolinos.
Concitas a los ríos en el mar para abrazarlos,
pero no tienes brazos ni piernas,
sólo quieres jugar con el agua
que levanta ufana sus olas locas
buscando tu cuerpo inexistente
y una y otra vez intermitente
destroza su ilusión contra las rocas.



POETAS

Sabías que poetas poetas
que vieran arder la luna
a través de los ojos de los búhos
no había más que uno;
y buscaste sin embargo en mis bolsillos
la libreta de los versos,
encontraste servilletas de papel
y unos teléfonos;
ninguno de ellos era el tuyo.
Meditaste por las noches mis insomnios
y afirmaste que querías conocerme,
te entregué mi hígado y dijiste
que querías el cerebro únicamente.




¡ENHORABUENA  A  LOS  TRES!

miércoles, 13 de octubre de 2021

VII Encuentro Poético "Torrejón en Verso" 2021




UN ENCUENTRO MEMORABLE
POR JOSÉ MARÍA GARRIDO

Pasadas unas horas, unos días, tal vez deja de ser noticia, pero desde la complicidad, sabemos que deja huella como dejaron los encuentros anteriores. Nuevamente torrejón se ha convertido en verso y ha hecho posible que la palabra, la música y la imagen se encuentren en unas jornadas para recordar, otra vez en ”Las Fronteras”, allí donde se unen la buena gestión por parte de la comisión organizadora de la tertulia poética Desván, la vocación por la poesía de los amigos de Torrejón   de Ardoz y el decidido apoyo municipal, - da igual el orden -, el resultado es un programa completo, un evento perfecto, unas Jornadas, (con letras mayúsculas) festivas, gratificantes. Una combinación armónica, entre la palabra, la música y la imagen.

Me gusta decir para que no se olvide, que siempre es bueno mostrar en este tipo de reseñas la “cara b” de los programas para dar a conocer a los participantes y reconocer su esfuerzo. También es bueno recordar a los que ya no están.

Y así comenzaron por la sentida entrega del IX Premio Fernando Calvo de Poesía 2021 del que resultó ganador el poeta ALBERTO DE FRUTOS DÁVALOS, al que acompañaron para recibir el segundo y tercer premio los poetas LUIS SAN JOSÉ´Y SANTIAGO PLA, a los que felicitamos desde aquí.

También el homenaje y el recuerdo para dos poetas tristemente desaparecidos Juan Antonio Sánchez y Patrocinio de Biedma. Por parte de Alberto Vicente Monsalve, Juana Sánchez, Patrocinio salcedo y María Jesús Jiménez

Son solo pinceladas como lo fueron los poemas, que los miembros de la tertulia “El Desván”, quisieron compartir con un público cada vez más abundante e interesado, y es que la cultura, y en especial la poesía va haciendo mella.

Pero la fiesta de la palabra, no se quedó en estrofas y sonetos. Como siempre vino vestida de música, con la guitarra de Víctor Baena, la inconfundible emocionada v emocionante voz de Maribel de Lope, - era un gusto oírla cantar a Rosalía - Ayla Selenne nos deleitó con su baile y completaron el pentagrama la Rondalla Torrejón y la Banda de Música de la villa. Desde aquí agradecemos su gesto y su colaboración.

Nuestro compañero Alfonso Cuadros nos dijo en una representación teatral, que   venía a examinarse para una plaza de profesor de literatura, y desde luego que le dieron la plaza, Y quedó   reflejada la relación entre la poesía y el flamenco a través de una ponencia disfrutada que ofrecieron, como “Un sentimiento hecho arte” Maribel de Lope, María Jesús Jiménez, Ayla Selenne y de nuevo Víctor Baena.

Entre el verso y la broma, pero muy en serio, el maestro Alberto Vicente Monsalve, en una amena clase magistral, nos enseñó, que la poesía y el video, no solo son compatibles, sino que se complementan, mostrándonos varios ejemplos. Y es que la vocación por la docencia no se agota.

No podríamos decir que el encuentro se completó hasta que no nos encontramos con las mujeres del veintisiete, las “Sin sombrero”, y en su nombre nos acompañó Zenobia Camprubí, glosada por Pilar Vázquez y el inolvidable trabajo que ella misma hizo con la correspondencia de la esposa del Nobel de Poesía Juan Ramón Jiménez –

Para concluir diré que da gusto acudir los segundos domingos de mes, a la biblioteca García Lorca de Torrejón, donde a partir de las 18 horas nos espera un selecto grupo de amigos y un excelente elenco de poetas.



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Pa

MI POEMA DEL ENCUENTRO

               RETRATO: UN TORNASOL DE LUZ

       Por JOSÉ MARÍA GARRIDO

 

A mitad de la noche

 acompañado de la luna

y de todos mis fantasmas

 he cosido al silencio mi secreto

sin darle tiempo al tiempo a diluirlo

 

Desfile, o procesión de dudas,

traje de fiesta,

encuentro en los caminos,

seguro el timón, la brújula imprecisa

como el viento.

 

Un tornasol de luz

intermitente

jugando con las horas

los sueños del reloj y gobernando,

dobladas las tormentas




martes, 10 de agosto de 2021

Poemas para el mar. Varios poetas.


Dulce, sabroso mar.
La mar que baña de encanto
los confines de la tierra.
Mar rizado, mar espejo,
mar bravío, mar sereno,
mar solemne, mar inmenso.
Te miro con esperanza,
con recelo, con respeto.
Mar de los marineros,
mar de las tempestades, 
de mil sueños hermanados.
Mar de bellas ensenadas, 
mar de desastres humanos.
Guerras y enfrentamientos,
paz, refugio, caladero.
¿Qué eres para los hombres,
que no sea venerado, temido,  reverenciado?
Te amo mar de elocuencia, de porfías de disputas.
Camino de exploradores, de emigrantes, de riquezas,
orgullo de aventureros y descanso de guerreros.


Ahora uno desde el fondo de armario:

Adiós ola, ¿Dónde vas?
tan modosita, tan bella,
¡Y qué rizos tan bonitos 
llevas en tu linda cresta!,
Quién se diría que estás
de tu término tan cerca,
a media legua, no más,
te espera la arena seca
y en ella te apagarás
con un canto de sirena.
No pareces hoy la misma
quién te ve, y quién te viera,
cuando azotabas con furia
de la barca la madera
y te marchabas bramando
para volver con más fuerza.
Pero aún así, no te odio
te quiero de igual manera
y te perdono con gusto
cuando te veo serena.

Manuel Rodríguez

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Patro Salcedo

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Igual que el mar rompe en las rocas,
rompen tus palabras en mi corazon.
Mi alma se cubre de nubes.
Y ni el amanecer de tus abrazos, calma mi resaca  de dolor.
¡Soy un barco a la deriva 
que busca un puerto seguro en tu corazon!

Maria Jesús Jiménez 

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Jugaba en la orilla del mar,
con el sol sobre la espalda,
su piel con sabor a sal,
sus manos llenas de algas.

Cada mañana en la playa 
dejaba marcados sus dedos 
en la arena, y las barcas,
que volvian de pescar lejos, 

depositaban a sus pies
una miriada de escamas.

Alberto Vicente

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Cuando no hay lugar al que volver,
la vida es un océano.
Las corrientes te hunden en las profundidades,
las mareas te arrastran a lo desconocido.
No hay costa tranquila, ni viento en calma.
Solo quieres llegar a puerto y amarrar tu barca, siempre a la deriva.

Carmen GG

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Madre la mar.
Madre que la llevaré
madre que la he de llevar
pués el tiempo apremia madre
deseo que conozca el mar.
El mar hijo el mar pero
dime cómo es  dónde está.
En cuadro de lienzo fino
el hijo le pintó el mar,
un fondo de azul oscuro
con un oscuro azul de mar.
Olas que se van besando
las estrellas,al pasar
playas bordadas de blanco
rocas con piel de coral
y peces que van remando
por un desierto de sal
duendes que novias buscaban
y rosas bailando un vals.
De hada vistió a la luna
y al sol de un astro galán
enlazados en un beso
en la noche de San Juan.
Y una virgen morenita
que parecía camina
entre canciones y flores
de un gran coro angelical.
Y aquella pobre viejita
de pronto comenzó andar
y sonriéndole la virgen
dijo con voz celestial
no temas nada hija mía
pués he aquí su inmensidad.
Y cuando regreso el hijo
su madre gozosa está.
No tienes que preocuparte
he regresado del mar.

Francisco Fernández

jueves, 25 de marzo de 2021

CONVOCATORIA DEL IX CERTAMEN DE POESIA "FERNANDO CALVO GARCÍA"

 

Convocatoria del IX Certamen de Poesía “Fernando Calvo García”

La Tertulia Poética Desván, convoca su IX Certamen de Poesía “Fernando Calvo García” de acuerdo con las siguientes bases:

1. Podrán concurrir todas aquellas personas, mayores de edad, que lo deseen, residentes en el territorio español.

2. Cada autor presentará un único poema, escrito en castellano, original e inédito, de tema y estilo libres, con una extensión máxima de 30 versos, fuente Times New Roman, tamaño 12, espaciado 1,5.

3.-Modalidades de entrega:

3.A.- Correo postal. La obra se enviará por el sistema de plica, por cuadruplicado, firmada con seudónimo, en sobre tamaño A5 (no más grande pues no cabe en el buzón) y sin remite, dirigido a:

IX Certamen de Poesía “Fernando Calvo”. Asociación Tertulia Poética Desván

Casa de la Cultura. C/ Londres, 5

Torrejón de Ardoz. 28850 Madrid

Dentro del sobre se incluirá otro con el seudónimo del autor y en su interior sus datos personales:

Nombre y apellidos, dirección postal, número de teléfono y DNI, junto a una declaración jurada de que el poema es inédito y no ha participado en ningún otro certamen.

3.B.-Correo electrónico a la dirección poeticadesvan@gmail.com, indicando en “asunto” IX Certamen Fernando Calvo; el correo deberá cumplir los siguientes  requisitos:

Deberá incluir dos archivos en pdf.

El archivo que contenga la obra deberá llevar como nombre de archivo el título de la obra seguido del seudónimo del autor/a, todo ello separado por guiones bajos (ej. LA_CASA_ALBA_Estrella_errante.pdf).

El archivo con los datos del autor o autora (Nombre y apellidos, dirección postal, número de teléfono y DNI, junto a una declaración jurada de que el poema es inédito y no ha participado en ningún otro certamen), también en pdf, llevara como nombre el seudónimo (ej. Estrella_errante)

Confirmaremos la recepción de obras a través de correo electrónico.

4. El plazo de recepción de obras para el Certamen dará comienzo el 1 de abril de 2021 y finalizará el 31 de mayo de 2021

5. Se otorgarán los siguientes premios (La dotación para los premios la aporta la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz)

– primer premio: placa conmemorativa y cheque regalo por valor de 200 €, para compras en el Parque Corredor

– dos menciones de honor: lote de libros y diploma

Se entregarán a los autores premiados en el encuentro Poético Torrejón en Verso, que se celebrara durante el mes de Octubre.

6. No podrán participar aquellos poetas que hayan sido premiados con el primer premio en anteriores convocatorias.

7. Se requiere la presencia de los galardonados en el acto de entrega de premios.

8. El premio será indivisible y no podrá ser declarado desierto.

9. Los poemas ganadores serán publicados en el número especial de la revista “Desván”

10. El jurado no mantendrá comunicación ninguna con los concurrentes al premio.

11. Los trabajos no premiados serán destruidos al cabo de diez días.

Comisión de coordinación de la Tertulia Poética Desván (Torrejón de Ardoz. Madrid)

 

martes, 16 de marzo de 2021

El poeta Antonio Roque ha fallecido.

 



La guía de la vida

 

Cuando he visto la arrogancia de la mujer

en el período del embarazo, me vuelco a pensar:

Has sido tú, de siempre, la guía de la vida

La engendras en tu seno conformándola en tu cuerpo.

Haces con la otra vida la tuya propia y

compartes con tus gentes la esperanza.

Cuando he visto la dulzura de tu cara,

al amamantar al nacido, pienso en la infinita ternura

que albergas en el interior de tu pecho,

derramando cuál lluvia de estrellas, en su boca

el primoroso firmamento.

Cuando he visto tu sonrisa

ayudando al niño a dar sus primeros pasos

y cuando el nene caía, ayudabas a levantarse

y volver a empezar. Tu paciencia.

Cuando he visto tus brazos abiertos

recibiendo al chaval que viene del cole

cargado de mochila llena de besos.

Cuando he visto tus ojos buscando en sus ojos

entre los colegas del “Insti”, la señal

del primerizo enamorado

y encontraste la diana donde

persistentemente se clavaban.

Cuando en la Facultad creíste en su talento

y lo alentaste a comenzar carrera

de altas metas , de esfuerzos grandes.

Cuando  tus ojos se quedaron borrosos

por la humedad del lacrimeo

que asoman a tus primorosos ojos.

Si tuvieras que embargar parte de tu vida no

dudarías en ningún momento en asegurar

ese convenio.

Ya estas volviendo a esperar aunque no

seas tú la que lo engendra

y al final aparece con la misma sonrisa

que tú recuerdas cuando te llegó a ti.

Abuela.

     Toda una vida

 

Antonio Roque









miércoles, 3 de marzo de 2021

Mientras otros duermen.

Mientras otros duermen plácidamente,
La oscuridad de la noche con sus sombras me inquieta, 
Siento que alguien se acerca, 
no me puedo mover, 
me quedo quieta.

Mi cabeza no puede parar de pensar, siento miedo,
Espero la llegada del amanecer impaciente,
El nuevo día traerá a mi corazón la paz deseada 
y ya por fin descansaré, 
después de una noche desazonada.

Rosi Manso

miércoles, 24 de febrero de 2021

Elogio del verso.

ELOGIO DEL VERSO

   “Y daría igual que fuéramos eternos”

   Parece falaz o incluso infantil pretender que un verso( como este del poema “Una vida mejor” de Guadalupe Grande) o varios influyan de tal manera en la vida de una persona que esta llegue a cambiar sus esquemas de vida por una frase; pero como todo en el universo humano puede ser factible, desde lo más excelso hasta lo más execrable; un verso puede también convertirse en la llave que guíe nuestra vida hacia otros derroteros.

   La Poesía , ese arte minoritario y pobre: pobre porque no se mueve en los márgenes crematísticos en los cuales bailan otras artes, minoritario (que no elitista aunque lo parezca) porque muchos poetas no llegan a la gran masa, a no ser que a algún cantante de moda se fije en ellos y ponga música a sus poemas;  desvestida hace ya mucho tiempo de los corsés que la constreñían en su forma y por tanto muchas veces en su fondo (léase rima y métrica) se ha convertido en el triunfo de la palabra.

   Sabemos que artesanos de ella hay muchos, basta con utilizar un vocabulario variado, contar sílabas, acentuar, dotar de ritmo y ser correcto gramaticalmente; en definitiva, saber escribir bien, incluso utilizar algunas técnicas que enseñan en los talleres de escritura para poder escribir un  poema. Todos podemos hacerlo… pero…genios de la palabra ¡hay tan pocos!

   Aquellos que además de maestría saben llegar a lo más hondo del ser humano, ” tocar la fibra” de las emociones, hacer llorar, sentir, amar, soñar… dejar al lector o al que escucha recitar un poema, sumido en sus propias cavilaciones acertando de lleno en la diana de nuestro ser, ése, ése es el Poeta con mayúsculas.

   Cuando Miguel Hernández escribe: “Y yo que creí que la luz era mía…”

Nos está hablando de la fragilidad del ser humano que se ha creído en algún momento de su vida omnipotente. Miguel está encarcelado y al borde de su final, reflexiona sobre su vida llena de luz y de sombras. Esa fragilidad del ocaso nos llega y hace que pensemos sobre nuestra propia debilidad. Somos mortales, pasajeros…

   Octavio Paz en su  poema Ladera Este dice:

“La casa está habitada por una mujer rubia / la mujer está habitada por el viento” qué soledad no nos trasmite, qué bruma no nos envuelve… La levedad del tiempo, el silencio…

    “Y soy una mujer. Apenas algo / carne desnuda, sola , desarmada” . Muchas mujeres se sentirán identificadas con este poema de Ángela Figuera Aymerich, qué sentimiento femenino tan universal y qué poeta tan desconocida.

     El laureado Pablo Neruda en su poemario “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”. En el primer verso de su poema número veinte , el más conocido de todo el libro se lamenta:

    “Puedo escribir los versos más tristes esta noche…” ¡Y quién no se ha sumido en la tristeza una noche junto a la ventana contemplando el oscurecido cielo!…¿,Cómo puede un poeta unir palabras tan sencillas y crear un universo tan grande?

   Ahí reside la grandeza de un poema, en ese verso que nos ancla a su lectura, o que resuena en nuestros oídos una y otra vez porque el poeta, ese ser que puede ser incluso un desalmado, ha sabido expresar lo que llevamos dentro y no nos atrevemos a decir, el mundo interno del ser humano dibujado por veinticuatro caracteres.( si el poema está escrito en castellano)

   Cada lector, cada amante de la poesía, tendrá sus propios versos, los que recuerda de un poema que leyó, que escuchó en un recital, que le susurraron en el oído. Al principio se ha hablado de los músicos que cogen la letra de un poema  y lo hace universalmente conocido; muchos, primero han escuchado esas canciones y luego se han dado cuenta que eran versos de Machado, Hernández, Benedetti…

    Eso me recuerda a una actuación en un teatro; en el escenario un hombre declamando un texto que parecía un monólogo y resultó ser un poema de Luis Alberto de Cuenca titulado “La Malcasada”  del que solo recuerdo estos versos: “Me dices que Juan Luis no te comprende…./ ¿Qué quieres que haga yo? ¿Que mate a alguien?/ ¿Que dé un golpe de estado libertario?”.  A partir de ahí, a veces cuando algo me resulta imposible yo misma me digo “¿Qué quieres que haga yo? / ¿Que de un golpe de estado libertario?”

    Buscando mi propio verso, aquel que como una tormenta arrasó mi yo interno cuando lo leí primera vez  porque el mundo que me ofrecía ya me era conocido encontré : “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”. No necesita más; el resto del poema de Cesare Pavese, no me es indiferente pero a pesar de leerlo muchas veces solo este verso martillea mi interior.

   Existen tantos y tantos versos que nos envuelven, nos transportan, nos reconocen… “Se me va de los dedos la caricia sin causa“ de Alfonsina Storni,

“El Poeta…es semejante al príncipe de las nubes…/ sus alas de gigante le impiden caminar”, del poema El Albatros de Charles Baudelaire.  La atormentada Silvia Plath en su poema Espejo escribe: “Su rostro con la noche sustituye las mañanas/ Me ahogó niña y vieja”. El gran Francisco de Quevedo termina uno de sus sonetos más famosos con una frase desoladora: “Y no hallé donde poner los ojos/ que no fuese recuerdo de la muerte”. Antonio Colinas relaja el espíritu diciendo: “En la noche de los páramos negros estoy solo y profundamente en paz”. Y Walt Whitman, el poeta optimista, vital, enaltecedor de la naturaleza y la alegría del ser humano, nos aconseja en el último verso de su poema “No te detengas”: “No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas”.

   Emplazo a los que lean estas líneas que busquen el suyo entre las miles de poesías que han leído a lo largo de su vida , y si no han leído nunca poesía, que lo intenten, a lo mejor descubren un placer oculto el encontrar en las palabras de otros, aquello que nosotros mismos no sabemos, queremos o somos incapaces de definir.

    Y cómo no terminar este texto de la misma manera que lo empecé, con otro verso , esta vez de nuevo del poeta norteamericano Walt Whitman:

     “¡Oh, capitán! ¡Mi capitán! nuestro temeroso viaje está hecho"

Carmen GG



Blanca Andreu, pura poesía.

BLANCA ANDREU,  PURA POESÍA, por CARMEN GG

 “Hace ya mucho tiempo/naufragaron los hombres”

   Blanca Andreu nace mediterránea y atlántica al mismo tiempo. Abre sus ojos en  La Coruña en 1959, pero pasa su infancia y adolescencia en Orihuela (Murcia); de ahí , de esta doble corriente acuática, surge su amor por el mar; le conmueve su visión, la belleza de estos dos mares tan distintos, incluso dice que en un viaje a las islas Cíes, en un día soleado y azul, cree reconocer las costas de Grecia en las ondulaciones del litoral gallego.

  “Navego/ sobre trigo celeste/entre piedras azules sobre campos marinos”                                                                          

   Blanca inicia sus estudios de  Filología en Murcia y se traslada a Madrid , en esta ciudad esteparia  entabla amistad con Francisco Umbral que le introduce en los círculos literarios madrileños; es aquí donde conoce al que será su marido , el escritor Juan Benet y donde deja sus estudios.

   En 1980 con sólo veinte años  gana el premio Adonáis de poesía con un poemario de sugerente título: “De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall” que lejos de ser un reconocimiento y una alegría para ella- recogiendo el segundo verso de la estrofa que abre este artículo- Blanca más que triunfar, naufraga entre los hombres, lo ha dicho muchas veces : “Ganar el premio Adonáis me hizo mucho daño”.

    Poemario de lenguaje surrealista y  considerado como el punto de partida de la llamada generación postnovísima , este premio le valió  la inmersión en un mundo literario poco generoso con los recién llegados, quizás porque sorprendió su juventud y su maestría, llegaron a decir que era “una novicia de la poesía”, incluso que su poesía era una mera sucesión de metáforas vacías, una suma de imágenes sin explicación, la propia Blanca afirma que la vetaron directamente .

   “Cinco poemas para la marcha en el paisaje de sábana de hielo

   un páramo es encaje antepasado

   iniciales bordadas hace ya tres mil días

   y alguna mancha de amor”

                             Cinco poemas para abdicar . “De una niña de provincias         

                           que se vino a vivir en un Chagall”

   La herida ya estaba abierta para ella; sin embargo, demostró que aunque no se iba a convertir en una poeta prolífica, había llegado para quedarse.

    En 1982 gana el premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo con su poemario “Báculo de Babel” (Ed. Hiperión). Este mismo año le conceden el premio Ícaro de poesía.

   “Sangro de veras sangro luz que se escapa y es en mí donde las

     cabalgaduras se reúnen para arrancar con orlados  cascos ancas

     de piedra atenazada la asesina vegetación del tomillo  y las llamas

     de mayo”                                                         “Báculo de Babel

   Versos como trazos surrealistas que no hace falta entender, ni desmenuzar, sólo sentir.

   Después vendrían  “Libro de las Bestias. Primer fisiólogo”(Ed. El Crotalón) en 1984 y “Capitán Elphistone” (Ed. Visor) en 1988.

   Blanca sigue escribiendo desde el dolor y para el dolor, con un lenguaje denso, barroco, con imágenes difíciles:

   “Animal de la perfección, tu último rostro me niega

   tu caligrafía amarga en el hondo lugar de mayo

   tu salvación de espada que se desploma, de sangre pálida,

   tu absoluto sin ángeles ni mares libres.

                           “Libro de las bestias. Primer fisiólogo

   La poeta se ha casado en 1985 con Juan Benet, con el que compartirá su vida hasta que él fallece en 1993. El escritor poco amante de la poesía según ella misma, la aconseja, la guía, la ayuda en su caminar literario.

   Hasta 1994 no vuelve a publicar y será con una recopilación de sus poemas de toda la década de los ochenta “El sueño oscuro” ( Ed. Hiperión),este poemario hace honor a su título y a su manera de trabajar y sentir la lírica, siempre tormentosa y desgarrada.

   “Amor mío, amor mío, tú sin día para ti,

   enjambrado entre espejos y entre cosas malas,

   muerta la palabra trascendental

   y las ya antiguas anémonas de égloga,

   muerta esta versión, que  ahora oscuro y declino”

                                                         “El sueño oscuro

   Fallecido su marido Blanca vuelve a La Coruña, donde vive desde entonces. En sus entrevistas confiesa que se ha encontrado perdida muchas veces y que gracias a amigos como el padre Vicente Ferrer vuelve a la vida.

   Esa vida que nos va cambiando según pasa el tiempo y que Blanca refleja en una escritura menos amarga, más clara, menos herida. Empieza a huir del dolor que dice que encumbran los adolescentes y los jóvenes poetas pero que en realidad no es lírico, sino cruel y del que se debe huir a toda costa para no seguir naufragando. En “La tierra transparente” (Ed. Sial 2001), premio Internacional de Poesía Laureá Melá, vuelve al mar, al origen:

    “Vi un sembrado celeste/ hecho de cristal vivo/ parecía una pradera de zafiros/ de tréboles azules y violetas”

                                                                “La tierra trasparente”       

   Hablando de mar, su último poemario “Los archivos griegos” (Fundación José Manuel Lara 2010)  es el resultado de un viaje y una larga estancia en Atenas y la isla de Paros. Blanca amante de Grecia desde su niñez se encuentra que forma parte del paisaje heleno, en su poemario la naturaleza se hace presente incluso en sus recuerdos y homenajes a sus seres queridos: Vicente Ferrer y Juan Benet, a este último lo ve personificado en un ciprés de la Acrópolis.

   “Verás, ciprés, hermano/ de los lirios/ me recuerdas a un hombre/ que amé y murió/ y que era como tú alto y oscuro..”

                                                                  “Los archivos griegos”

   La poeta confiesa que cada vez que ve un libro, ve un árbol, quizás hay demasiados libros publicados, ella que no se prodiga demasiado, pero que ha dejado plasmado en este poemario  lo mejor de su obra, producto de su madurez ; poemas  que se escapan de las convenciones y de las etiquetas, poemas hermosos y libres, como ella.

   “Gacela blanca/  vuelas/ sobre el arco de la ola/ como un inacabable  lirio blanco /o una rosa / de sal/ interminable.”

                                                                     Carmen GG