Alberto Vicente

El señuelo del amor

El señuelo del amor, una página dorada,
dejó sobre la piel un cúmulo de sueños.
Retornó a enclaustrar en su morada,
el cuerpo de los vivos, espacios y palabras.

Búsqueda del señuelo de la felicidad
con las líneas del tiempo enmarañadas,
sembrando entre los ojos y las manos,
notas, palabras y almas arruinadas.

Desde el desierto azul, volvió la gracia,
–llovía frente al cúmulo oscuro de la nada–
anulada en su deseo,  novia del duelo.

Emergió frente al viento, feliz y enamorada,
–velado su rostro, sola en su desvelo–

Regresó para sentir su voluntad colmada.




Sombra


La sombra del muro de cristal
espera que pase un cuerpo
para cortar con luz las siluetas
que dejan brazos, hombros, faldas.

Se deshilacha como nube
al sentir en derredor
calor de labios,
flotar de tactos,
espacios para el olvido,
palabras como rocas...

Sones de ayer.

La sombra, con vida propia,
se inquieta, se siente finita
ante el cercano aroma
de la vida que ilumina,
la mirada que se alza,
la risa que convoca,
las manos que acarician,
la lengua que besa...


El deseo de ser.





Sueño, sueños.

Tengo sueño,
¡tanto sueño!
que no sueño.

Deseo soñar
y escribir mis sueños,
como escribe Galeano
los sueños de su Helena.

Poder escribir
sobre mis sueños,
con letras de sueños,
poder ilustrar mis sueños,
con dibujos de sueños.

Ahora no puedo
hoy no puedo,
mañana no podré,
mientras lo único
que desee sea dormir,
aunque no sueñe.

¡Estoy tan cansado!
que mi sueño es solo dormir.
Dormir para soñar
que duermo.



Amanece

Amanece, revuelto de legañas con nubes
renegando de los sueños.
La radio me confirma donde vivo.
Sonámbulo por el pasillo.
Desayuno.
El odio como titular,
abandona mi garganta reseca.
Vuelta a empezar.
La acera llena de niños.
Esperan que un autobús
les lleve al patio de sus juegos.
Sus madres me miran
mientras arrojo la basura
y la radio al contenedor.
Está lleno.
Los niños se van,
las madres se quedan
en el café de la esquina.
Me vuelvo por si han dejado
alguna sonrisa.
Nada.
Quizás mañana

a la misma hora.

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